Miércoles, 07 de junio de 2006
Son muchos los lugares en Internet donde podemos ampliar nuestros conocimientos, y de donde podemos obtener documentación para ir mejorando en los estudios. Una nueva herramienta entra en juego, los blogs.
El blogs es un elemento de la red, muy dinámico, si tiene personas dinámicas que los mantengan, además su estructura hace que sea muy fácil de acceder a lo más nuevo, ya que es su orden natural cuando se suben nuevos artículos. Además de ser comunicativo en el sentido de que hay opciones de dar nuestra opinión sobre el tema de estudio, opinión que no es para la sola lectura del moderador, sino que es enriquecedora para todos los que visitan el blogs.
Junto a esta continua reciprocidad de comentarios y ampliación del tema por parte de los propios usuarios, hay que destacar que se presta mucho a los trabajos grupales, donde cada uno va ir aportando sus propias conclusiones para llegar a un final común.
Resumiendo el blogs puede convertirse en una nueva herramienta dentro de la formación on-line. Y en mi opinión va ir eliminando los foros, simplemente por el hecho de la ordenación de los artículos publicados.
Por: M. I. M. C. | Actualidad | Comentarios (0) | Referencias (0)
Martes, 06 de junio de 2006
¿Existe la Siberia?, ¿Es Navalvillar de Pela parte de ella?, ¿Sirve para algo esta elucubración?. ¿Nos aporta algo a los habitantes de este rincón extremeño este debate? Intentaremos en este breve artículo esbozar algunas ideas con animo constructivo: Al hacer comarca, hacemos región, al autogestionar nuestros recursos contribuimos a nuestro desarrollo, a mejorar el nivel de vida de nuestras gentes.
¿Existe la Siberia?, ¿Es Navalvillar de Pela parte de ella?, ¿Sirve para algo esta elucubración?. ¿Nos aporta algo a los habitantes de este rincón extremeño este debate? Intentaremos en este breve artículo esbozar algunas ideas con animo constructivo: Al hacer comarca, hacemos región, al autogestionar nuestros recursos contribuimos a nuestro desarrollo, a mejorar el nivel de vida de nuestras gentes.
Partamos de la base de que los peleños no tenemos claro nuestra pertinencia a ninguna de las comarcas que nos rodean, así ha sido y así es. Se ha convertido ya en un tópico decir que somos puente o encrucijada, que por un lado estemos a caballo entre las provincias de Cáceres y Badajoz; entre las comarcas de la Serena, las Vegas Altas del Guadiana y La Siberia: para arreglar los papeles o comprar nos dirigimos a Don Benito/Villanueva de la Serena; el registro de la propiedad que nos afecta está en Puebla de Alcocer, la comarcalización de la Junta de Extremadura nos incluye en las Vegas Altas del Guadiana, la mancomunidad de la maquinaria nos relaciona con La Serena, la del agua que bebemos con las Vegas Altas, la de la basura con Casas de Don Pedro, nuestra zona educativa nos une a Madrigalejo...
¿Dónde estamos realmente?, ¿Sirve para algo estar en un sitio u otro? Desde mi punto de vista el estar en muchos sitios nos aporta la ventaja de asumir lo mejor de cada una, lo mejor de cada casa, pero el inconveniente de, como dice el refrán, “ser culo de mal asiento”, “picar en muchos sitios y no comer en ninguno”, carecer de peso político. Si asumimos que pertenecer a una comarca es asumir un proyecto de fúturo: de futuro desarrollo económico como intenta hacer el Programa Proder de futura mejora en los servicios que nos afectan: sanitarios, educativos, asistenciales...; de proyectos económicos viables en conjunto, como el impulso de las denominaciones de origen, por ejemplo, en el aceite de oliva.
Es obvio que la comarca como territorio con unas características y problemática comunes debe ser el punto de partida donde centrar los esfuerzos de desarrollo. Desde luego que la comarca servirá para algo cuando mejoremos nuestra economía con empresas e inversiones que creen puestos de trabajo y tengan por base la zona (mataderos comarcales, polígonos industriales, envasado de productos de características comunes...). La comarca servirá cuando uniendo nuestros esfuerzos y nuestros escasos habitantes consigamos servicios básicos, tan deficientes en nuestra comarca: sanitarios (por que no ambulatorios de especialidades médicas más cercano o rotatorio por los Centros de Salud); educativos (institutos suficientes para poder cursar en la cercanía de nuestros pueblos todas las especialidades de bachillerato y la mayor oferta posible de formación profesional; centros donde formarnos los profesores bien dotados, etc.), asistenciales (residencias de tercera edad, servicios de atención cercana a nuestros minusválidos, centros ocupacionales de calidad, etc.), turísticos (promociones conjuntas de nuestra riqueza cinegética y paisajisticas, museos y centros culturales...), asociacionismo (la unión de las Universidades Populares sirve de lucero, la colaboración de asociaciones culturales, deportivas... pueden prestarnos servicios de los que hoy carecemos: teatrales, cine, revistas ...) etc., etc..
¿Pero existe la comarca? Mas allá del debate de si existe la Siberia o debemos hablar de la comarca de los Montes, al menos esta antigua cuestión tuvo la virtualidad de estimular la conciencia de pertenencía a un espacio común; pocos habitantes de la comarca no se identifican hoy con el nombre de la Siberia, así se nos conoce fuera de nuestros límites. Es cierto que más allá del nombre poco une la comarca, falta aún un sentimiento de pertinence y lucha por cuestiones comunes, ausente el frente de la Central Nuclear de Valdecaballeros.
Por: M. I. M. C. | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Sábado, 03 de junio de 2006
Sigue siendo un tema de gran interés el origen del nombre con el que generalmente designamos a nuestra comarca, Siberia Extremeña.
Posteriormente, a partir de los años sesenta y hasta nuestros días, son dos las líneas de actuación que pueden observarse en relación con el nombre de la comarca: por un lado, desde ambientes políticos y culturales, se viene insistiendo en lo peyorativo del término y, por tanto, en la necesidad de cambiarlo (Lagos del Guadiana, Los Montes, Los Montes del Guadiana, Los Lagos y los Montes, …etc. son algunos de los nombres propuestos para la sustitución).
Por otro lado, a nivel popular, se constata que, para la mayoría de sus habitantes, el término ha perdido cualquier connotación negativa, por lo que se ha extendido entre la población de la comarca de forma imparable.
Sigue siendo un tema de gran interés el origen del nombre con el que generalmente designamos a nuestra comarca, Siberia Extremeña.
Por nuestra parte, no hace mucho tiempo retomamos el tema, exponiendo en varias charlas y actos algunas versiones que sobre el nombre de la comarca se habían venido publicando.
Pretendemos ahora ampliar y actualizar aquellos datos, recordando las distintas versiones que se han dado para explicar esta denominación de Siberia extremeña. He aquí, pues, las teorías expuestas por diversos autores sobre el origen del nombre:
1.- El nombre de la comarca se debe al parecido que guarda con la lejana región de la Rusia asiática. A este respecto todos los autores coinciden en que, evidentemente, sólo la escasez de población y de desarrollo pueden ser bases para comparar dos zonas tan distintas y tan distantes. Los rasgos más característicos de la Siberia rusa, las bajas temperaturas invernales y el paisaje, es evidente que no admite comparación.
2.- El nombre está en relación con la Siberia rusa, pero en el hecho de que nuestra comarca sirvió de refugio para algunos políticos y religiosos desterrados. No olvidemos en este sentido que la Siberia rusa sirvió de destierro a figuras como Dostoiewski, Stalin, Lenin, etc. Para Juan Pedro Vera Camacho pudo ser Redro Vallina, medico liberal que estuvo desterrado aquí por la Dictadura de Primo de Rivera, quien diese el nombre a la comarca.
Señalemos que ya en el siglo XVIII hubo algunos personajes retirados en nuestra comarca. Por ej., Francisco Rodríguez Corcho, el famoso «cura de Helechosa», quien fue poeta y tres veces doctor (en Medicina, en Teología y en Derecho) . También en el siglo XVIII estuvo desterrado en Helechosa otro poeta, Eugenio Gerardo Loba, quien cayó en desgracia de Felipe V por unas redondillas contra los franceses.
3.- Una explicación de origen culto es la aportada en un fascículo sobre el castillo de Herrera del Duque (PP. 17-18), cuyo autor no recordamos. Cree que «el nombrecito» procede de un asiduo lector de Voltaire, ya que este, huyendo de la gripe de 1766, se refugió en Ferney, y desde allí escribió:
«la gripe, al dar la vuelta al mundo, ha pasado por nuestra Siberia - Ferney – y se ha apoderado, en cierta forma, de mí». El autor de este texto, aunque ignora la fecha de la versión española de estas cartas, destaca la gran influencia de Voltaire sobre muchos de nuestros intelectuales a mediados del siglo pasado. Entonces Siberia «tenía buena prensa» y de su belleza y sus riquezas todos se hacían lenguas; más tarde se transmutó en el lugar común de deportaciones, y entonces el tal nombre dañó a las posibilidades de la comarca.
Esta idea de que el nombre fuese creado por algún erudito de finales del siglo XVIII, ya la había aportado Luis de Hoyos Sáinz (Estudios geográficos, Madrid, 1953).
Para Gonzalo Barrientos fue Luis de Hoyos quien institucionalizó «un topónimo de origen despreciativo que en nuestra opinión debe sustituirse por el originario de Los Montes” (Gran Enciclopedia Extremeña, IX, 1998, p. 175)
4.- La denominación alude al atraso de la comarca, a la falta de vías de comunicación, a su aislamiento, marginación y abandono; en definitiva, a ser considerada la «cenicienta» de la provincia, de forma paralela a la comarca de las Hurdes en Cáceres.
De estas distintas versiones, la última es para mí la más creíble, en especial la falta de vías de comunicación (problema grave que sólo en estos últimos anos está solucionándose, en parte). Pero, además, esta versión puede corroborarse bibliográficamente.
Por otro lado, se venía localizando la aparición del nombre hacia 1920; pero, hemos podido adelantar esta fecha a 1908, gracias a un articulo clarificador de José Ramón Mélida, artículo donde explica el porqué del nombre de la comarca y, además, especifica su procedencia.
Se trata de un extenso artículo periodístico, titulado «La Siberia Extremeña” y publicado en el periódico El Correo de Madrid y, posteriormente (lo que da cuenta del alcance que tuvo), en El Noticiero Extremeño. Al estar fechado en 1908, se convierte en la primera documentación escrita que conozcamos, por ahora, del nombre de nuestra comarca.
Por su interés, insertó aquí un par de párrafos donde se señala quiénes utilizaban entonces el nombre de Siberia (los viajantes de comercio) y la causa del mismo (la falta de vías de comunicación):
“... Comarca, en fin, que comenzando en la Serena comprende los partidos de la Puebla de Alcocer y de Herrera del Duque, con unos veinte pueblos distanciados y como aislados en aquella especie de desierto, sin caminos ni casi veredas que los comuniquen, lo que hace por demás penoso y aun peligroso recorrerla. Los viajantes de comercio, que lo temen y rehúsan, si pueden, llámenla La Siberia, nombre terrible y significativo”.
En la segunda parte del artículo repite que a la comarca, por ser la parte menos accesible de la provincia de Badajoz, «a causa de su falta de caminos y sobra de quebraduras y malos pasos, de lo desamparada y aislada que se halla, llaman los viajantes La Siberia».
En resumen, de las razones que se han dado para explicar el nombre de Siberia extremeña, consideramos como más acertada la de que fueron los viajantes de comercio quienes bautizaron así a nuestra comarca por la falta total de comunicaciones, lo que convertía su trabajo en una actividad muy difícil y peligrosa.
Por otro lado la aparición de este nombre debió producirse a finales del siglo XIX. Como hipótesis, pensamos que fueron las noticias sobre la lejana construcción en Rusia del ferrocarril transiberiano (1892-1905) las que llevaron a los viajantes a relacionar la Siberia rusa con aquellas comarcas, no sólo la extremeña, cuyas vías de comunicación fueran pésimas o inexistentes. Esta relación pudo tener un afán reivindicativo, en un intento de clamar por alguna vía de comunicación equiparable a la que se estaba desarrollando en la Siberia Rusa.
El hecho de que en nuestra comarca el nombre fuese arraigando progresivamente tuvo que deberse a varias causas: en primer lugar, la zona encontraría un cierto eco a nivel nacional en la opinión pública con la construcción del pantano de Cijara, cuyo anteproyecto fue ya publicado en la Gaceta de Madrid el 17 de abril de 1902.
Unos años más tarde, en 1908, el artículo de Mélida ayudaría a extender el nombre de Siberia extremeña, pues, a partir de entonces, aparece de manera profusa en los periódicos regionales, hasta llegar a convertirse en un tópico, como muestra del atraso regional. El Noticiero del Lunes lo expresa certera-mente: «En Madrid, en España entera sonaba el nombre de Siberia extremeña, como denunciador de un horrible estado de miseria» (Badajoz, 13-IX-1929)
Para contrarrestar este tópico, durante la Dictadura de Primo de Rivera hay un intento de desterrar el nombre de Siberia y de solucionar el problema de las comunicaciones. Así, periódicos como el Noticiero extremeño inician en 1926 una campaña en pro de la Siberia; y, con semejante objetivo, la revista pacense Ara y Canta publica, entre 1926 y 1929, una serie de artículos titulados «Por la Siberia extremeña».
El ejemplo más claro lo encontramos en la actitud del gobernador civil, quien, tras visitar la comarca en 1929, señala que el problema «es de fácil solución: intensificar la construcción de caminos y carreteras y lograr que las autoridades se hagan cargo de las necesidades locales».
Y añade: «Hasta tal punto tengo fe en el resurgimiento de esos dos partidos judiciales... que pienso dar orden a la censura para que no consienta que en lo sucesivo se dé el nombre de Siberia extremeña a los partidos judiciales de Herrera del Duque y Puebla de Alcocer» (El Noticiario del Lunes, Badajoz, 13-IX-1929)
Sin embargo, todos estos intentos no lograrán más que favorecer el arraigo del término Siberia extremeña en la opinión pública. A nivel nacional, el arraigo del nombre como símbolo de la España profunda alcanzará su cota más alta en la II República, con motivo de los terribles sucesos de Castilblanco: “¿Cuantas Siberias hay en España? Sé de algunas en Andalucía. Sé de otras en Castilla. Sé de una, por lo menos, en Aragón. La mayor, la más desolada, la que es desierto y cementerio de almas, es la extremeña” (Fabian Vidal: La Vanguardia, Barcelona, 5-I-1932).
Posteriormente, a partir de los años sesenta y hasta nuestros días, son dos las líneas de actuación que pueden observarse en relación con el nombre de la comarca: por un lado, desde ambientes políticos y culturales, se viene insistiendo en lo peyorativo del término y, por tanto, en la necesidad de cambiarlo (Lagos del Guadiana, Los Montes, Los Montes del Guadiana, Los Lagos y los Montes, …etc. son algunos de los nombres propuestos para la sustitución).
Por otro lado, a nivel popular, se constata que, para la mayoría de sus habitantes, el término ha perdido cualquier connotación negativa, por lo que se ha extendido entre la población de la comarca de forma imparable. Así, hoy son abundantes las empresas y sociedades de todo tipo que se denominan así. Incluso, aunque todavía con escaso arraigo, comienza a aparecer el adjetivo «siberiano»
Las opiniones contradictorias resaltan especialmente en el campo de la promoción turística, base fundamental para el desarrollo de la comarca. Para unos, el término provoca el rechazo de los turistas; para otros, se trata de un nombre perfecto desde el punto de vista del «márketing», por su singularidad, que lo hace inolvidable para quienes recorren esta nuestra hermosa comarca.
Por: M. I. M. C. | General | Comentarios (2) | Referencias (0)
Viernes, 02 de junio de 2006
La Siberia Extremeña, ocupa el extremo nororiental de la provincia de Badajoz. Limita al norte con la provincia de Cáceres,al este con la comunidad de Castilla-La Mancha, al sur con la comarca extremeña de La Serena y al oeste con la también comarca extremeña de Las Vegas del Guadiana. Situada en la confluencia más oriental de Extremadura, la Comarca de la Siberia se extiende por una zona donde la fragosidad de la Sierra de las Villuercas pierde intensidad, descendiendo hasta la cuenca del río Guadiana.
Esta tierra de profundos contrastes también posee una densa historia que a cada paso se pone de manifiesto. Este aislamiento ha permitido, por otro lado, que el ecosistema se haya conservado inalterable. Su suelo pizarroso y poco profundo, poblado de amplios horizontes y agreste belleza, matizado por grandes masas de pinos y eucaliptos que circundan los grandes embalses que jalonan el cauce del Guadiana y sus afluentes La Siberia Extremeña, ocupa el extremo nororiental de la provincia de Badajoz. Limita al norte con la provincia de Cáceres,al este con la comunidad de Castilla-La Mancha, al sur con la comarca extremeña de La Serena y al oeste con la también comarca extremeña de Las Vegas del Guadiana. Situada en la confluencia más oriental de Extremadura, la Comarca de la Siberia se extiende por una zona donde la fragosidad de la Sierra de las Villuercas pierde intensidad, descendiendo hasta la cuenca del río Guadiana.
En los 2.736 kilómetros cuadrados de su superficie viven unas 28.000 personas. Su densidad, de poco más de 10 habitantes por kilómetro cuadrado, es mucho más baja que la media extremeña. El clima es de tipo mediterráneo, aunque algo continentalizado. Los veranos son largos y calurosos. Los inviernos cortos y no excesivamente fríos. Llueve poco y de manera desigual a lo largo del año. La mayor cantidad de lluvias llega en invierno, mientras que los veranos apenas cae agua.
La llamada, desde 1920, Siberia Extremeña, denominada en ambientes menos populares Comarca de Los Montes, recibe su apelativo no de la crudeza del clima, aún con ser éste algo más riguroso que en el conjunto regional, sino por su lejanía de los centros administrativos y al aislamiento que históricamente ha sufrido, como consecuencia de sus deficientes vías de comunicación.
Este aislamiento ha permitido, por otro lado, que el ecosistema se haya conservado inalterable. Su suelo pizarroso y poco profundo, poblado de amplios horizontes y agreste belleza, matizado por grandes masas de pinos y eucaliptos que circundan los grandes embalses que jalonan el cauce del Guadiana y sus afluentes: Cíjara, García de Sola y Orellana, con la consiguiente posibilidad de la práctica de actividades náuticas, o bien la visita a la Reserva Nacional del Cíjara.
Es una tierra de apariencia inhóspita, de suelos pizarrosos, pobres y poco aptos para la agricultura, de valles y serranías, de extensas dehesas y encinares. pero no así para la ganadería, actividad a la que se dedica la mayor parte de su población.
En su extremo norte, dispone de grandes recursos forestales, principalmente pinos de repoblación. Una región de bosques, cañadas, serranías y lagos, donde abunda la caza del ciervo y el jabalí, de la perdiz, el conejo y la liebre, y donde la pesca del lucio, la carpa y el barbo es una tradición popular.
Sus abundantes pastos se llenaban de ganado bovino en el invierno, en tiempos de la Mesta, cuando, por el puente medieval cercano a Villarta de los Montes, hoy anegado por el embalse del Cíjara, se daba entrada al mayor número de ganados de toda España. Las ovejas de Castilla y León se alimentaban en los pastizales y las alimañas plagaban los bosques.
Esta tierra de profundos contrastes también posee una densa historia que a cada paso se pone de manifiesto. Los campos y las villas de esta Comarca fueron señoríos del poderoso Maestre de Alcántara, Don Gutiérrez de Sotomayor, para pasar posteriormente a los Duques de Osuna. Su aspecto ha permanecido casi inalterable con el paso del tiempo, lo mismo ha sucedido con sus costumbres y tradiciones.
El paisaje que se extiende por la zona del embalse del Cíjara es elegido por numerosas especies de caza mayor y menor, como jabalíes, ciervos, gamos, corzos, conejos, liebres y perdices. Sin olvidarnos de las poblaciones de especies protegidas como el alimoche, los buitres negro y leonado y el búho real. Todos ellos se encuentran en una zona cuyas cualidades para la supervivencia y el desarrollo llevó a su declaración como Reserva Nacional de Caza del Cíjara, uno de los espacios protegidos extremeños de mayor importancia y que ocupa el extremo noreste de La Siberia.
Dos ríos importantes atraviesan la comarca: el Guadiana, que la cruza prácticamente en diagonal de noreste a suroeste y el Zújar que la cierra por el sur. Sobre ellos, y en territorio siberiano en parte o totalmente, se han levantado algunos de los embalses más importantes de Extremadura: Cíjara (o Cijara), García Sola (o Puerto Peña) y Orellana en el río Guadiana; el gran embalse de La Serena (el mayor de España y el segundo mayor de Europa) sobre el Zújar.
Los embalses, además de dar cobijo a gran variedad de ciprínidos, son escenarios apropiados para la práctica de toda clase de deportes náuticos, como así los atestiguan las diversas escuelas y clubes de aprendizaje, y las numerosas competiciones que en ellos se celebran.
Por: M. I. M. C. | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Apuntes y comentarios sobre la Comarca de la Siberia Extremeña. Sus gentes. Sus pueblos. En imagenes. Un lugar para descubrir una de las más hermosas comarcas de Extremadura, llena de contrastes.Un lugar para enamorarse de Extremadura
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com